11 jun. 2015

Achicoria silvestre


Ahora mismo estoy tomándome una taza de exquisito"café" de achicoria, cosechada y tostada por mí. ¡Lo he conseguido!

Había visto alguna receta en internet pero como tengo comprobado, hay cosas que sólo se aprenden haciéndolas una misma.
Así que a continuación os lo resumo :


Para empezar, he descubierto que es mejor coger las raíces tiernas, porque si no, no se pueden moler.




Pues eso, recogí unas cuantas raíces de las plantas que no estaban tan hundidas en la tierra(cuesta sacarlas). Las lavé, pelé y corté en trocitos. Los puse en una bandeja en el horno, a 170 ° durante 10' (+ o -), hasta que vi que estaban tostados(marrones, no negros). 




Cuando se siente el el aroma  por toda la casa, es que ya están.  Los pasé por un molinillo y ¡voilà! 
Me ha encantado el sabor, más fuerte que el de la malta o el yannoh.