7 sept. 2014

Comida silvestre

Estoy en mi etapa de experimentación culinaria, con las yerbas(emulando a J.R.Jiménez, creo) que salen "solas-sin-plantar". Es muy interesante, porque las plantas que crecen espontáneas y que muchas veces son consideradas como "mala yerba", resulta que suelen tener justo los elementos necesarios para los habitantes del entorno donde crecen; son mucho más resistentes a cualquier plaga, porque ya están hechas al terreno  y más inmunizadas, que las plantas novatas. También están las hierbas "híbridas", es decir, las que alguna vez fueron sembradas por alguien pero que luego, crecen donde les da la gana.  Estoy probando recetas con algunas de ellas y la verdad, es que ninguna me ha decepcionado, al contrario, he descubierto sabores y texturas muy interesantes.
Primero, por lo que pueda pasar,  las cocino para mí; si el resultado es bueno, otro día invito a alguien. Por ahora, ha ido bien.
Mi primera y nutritiva hierba es El Quenopodium Album, vulgarmente conocido como CENIZO. Estaréis cansados de verlo en los bordes de los caminos, rebelde en medio de la huerta o feliz en terrenos abandonados.
Se puede comer en ensalada o cocido, en cremas, tartas, como si fueran espinacas. Ah, también en zumos, con otros vegetales y/o frutas.
Las recetas que ya he probado con éxito, son: Una tarta (con cebolla,queso y huevos) y una crema, con un poco de leche de arroz. Los dos platos estaban deliciosos, el sabor es suave, más suave que las espinacas. Además de minerales y vitaminas, tiene muchos más elementos que hacen de esta, hasta ahora poco apreciada yerba-verdura, una fuente de salud,  nutritiva y de paso, muy barata (ni siquiera hay que regarla). Aquí os dejo un link interesante. Bon appétit.