16 feb. 2014

Yo TAMBIÉN soy pobre y como ecológico

El otro día leí un artículo en un blog (gracias Carolina, que recogía casi exactamente mi experiencia. Incluso ya tenía pensado, antes de leerlo, hacer una entrada con ello. Y la verdad es que "Yo también soy pobre y como ecológico" Primero, aclarar el término "pobre",  porque "sólo" lo soy en lo referente a los €uros, no a los demás aspectos de mi vida, con la que me siento afortunada. Sin darme mucha cuenta, he ido reduciendo cosas que no son básicas o esenciales(para mí). En mi casa no hay chuches(sólo turrones que me han regalado en Navidad ;-) no tengo la nevera llena, sin embargo, en mi despensa, nunca falta harina, arroz,  frutas, leche vegetal (ya estoy pensando en hacérmela yo) o aceite. Todo Bio, eso sí. ¿gasto mucho más? Para nada. La creencia de que lo ecológico es muy caro, es cierta sólo en lo referente a los productos procesados. Yo prefiero comprarme el tofu más simple y hacerme yo el paté y/o las hamburguesas, por ejemplo. Lo mismo con el yogur, el pan, el hummus, los postres, etc. ¿Sabías que teniendo harina, azúcar y aceite, puedes tener magdalenas buenísimas? La carne de ternera Bio, no es cara. Claro que si lo que quieres es un solomillo, pues te va a salir un "poco" más, sí.
Las más de las veces, pienso yo, no se trata de €uros(te lo digo si yo puedo, casi cualquiera puede) sino de tener información fiable y de aplicar una lógica saludable. A veces casi me río, cuando alguien conocido pone en duda la fiabilidad del sello ecológico y sin embargo no pone en duda, la cantidad de hormonas y antibióticos que puede echarse al coleto, junto con el pollo que tiene aguardando en su frigo.  Es decir, tiene que ver con maneras de pensar, también.
 Yo me he vuelto súper-austera -casi espartana- pero sin renunciar a lo bueno, a lo saludable. Me doy cuenta que estoy volviendo un poco al sistema de mis bisabuelos, en el sentido de las 3R (Recuperar, Reciclar, Reutilizar) pero con más información y mejores datos (se necesita un poco de información para comer equilibradamente).  Por lo que respecta a mi manera física de vivir, es bastante sostenible. No tiro nada, todo se recicla. No tengo todavía un coche eléctrico(o un carro y un burro en su defecto, eso sí que me gustaría ;-) pero cuando voy a la ciudad, déjame decirte que aprovecho el viaje, por lo menos hago 5 cosas cada vez: Compras, bancos, fotocopias, tomar un té con alguien y correos; además, ahora sé en qué gasolineras la gasolina está más barata (32ctm el l no está mal). Lo interesante del asunto, es que ha sido"la crisis" (y mi manera de ser) que me ha empujado a esto.

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